Si señores, hemos vuelvo al inodoro emocional digital, por probablemente las mismas razones descriptas en las entradas anteriores. No se encuentra mucha voluntad después de 7 horas de «Pero desbloqueame (arreglame la ansiedad) que no puedo trabajar».
Ojo, que no se quite el mérito clínico de volver a recorrer La Noria, Lugano, Soldati, Pompeya, Parque Patricios. Duele lo que duele la edad. Humedad o no, en 7 meses pretendo ser el teniente Murphy.
Pero vamos a darle.
Y es posiblemente, el primer texto luego de haber encontrado cierta rigidez autónoma. Cierta calma, en 36 terremotos derivados de tantas cosas. ¡Ay dios tantas cosas!. En el sentido primario de las cosas que pasaron, y en un secundario de queja a esa deidad que nos tiene acorralados (la tiene) entre el bien y el mal. Entre la espada y la pared. Entre el debe y el quiero.
Es tremendo.
Bueno, vamos por partes dijo cualquier serie de Netflix con 3 temporadas.
Se me aflojó (el diu) el auricular de la manija de volver al sitio. ¿Pero porqué se preguntarán todos? (o nadie).
Porque de ojete (¿por destino?) lo encontré de nuevo, y me dio el contraste que necesitaba. Fui buscando oro y encontré bronce. Aunque no mucho contraste. Las idas y vueltas siguen, los vaivenes de encontrar la diosificación de una relación que no se dió en 480 días están, las ganas de segundear la copa del mundo con una corona sobre ella y sobre mí al mismo tiempo se establecieron peor.
¿Cuál es la relación entre Titi 02/2022 y 2023? Ella. En estas vísperas de un encuentro posicional (gracias Lucho), personal, empático, cruzrojista (?), relacioné fantasmas y los peleé. Hallando partes del qué, cómo, y dónde lo dijo. Lo dijeron. Fui socavando dentro del comentario, de los ojos, de la angustia o el padecer.
Pongámoslo en contexto tipo Art Attack.
Recortás los bordes, presentas las partes, definis el producto. Hace un año que fue un laburo artesanal, teniendo en cuenta que lo único artesanal a este punto era lo que bebía, en el mejor de los casos (caos).
El borde como claramente el «alrededor». El contexto ponele. Evangelización de la persona. La palabra de Dios (o buenos vendedores de) como el estandarte de «yo me como el mundo». Dante como no en el infierno en si, sino presentando la escalera para un cielo que se combate entre ex relaciones, para arriba, para los costados, para atrás.
Las partes: cerca del núcleo. El trabajo como excusa, como potestad, como fuerza. El perro, como compañía, como chivo expiatorio, como víctima. El proyecto, como compañía, como chivo expiatorio, como víctima. El departamento, como compañía, como chivo… Se entiende.
El producto: la reina. Tengo y no tengo todo a disposición. Quiero y no tengo. De nuevo, debo y quiero. Como en esa prenda blanca (gracias su majestad) del quiero llevarte esto, pero en realidad debo un esmalte.
15 de Febrero. Que el día de los enamorados sea un lindo paseo, pero sobre todo, que dure. Yo supuse pensar en 14s toda una temporada de fútbol. Una fecha después, me permitieron celebrar una copa del mundo, una copa menos en mi haber histórico y personal.