Creo que la última vuelta la interrumpieron. O la mejoraron.
«Dejá que suene»
Arrancó de vuelta como la consecuencia de ignorar lo que me molestaba. En realidad no lo ignoré, me molestó, lo tiré sobre la mesa: «¿porqué te chamuyaste a mi amigo, lo apoyaste y le diste tu número?».
Al otro día me dijeron que no se acordaba de nada. Y fui por esa. Y voy a abusar de las comillas para darle más contexto a todo esto.
«¿Que onda? ¿Que hice anoche?».
«Nada. Yo bardeé. Dentro del contrato que teníamos, yo pensé que había un término que no existía. Disculpá».
Me quise fumar la culpa. Y pasó. Ya no sé si logré lo que quería, o estiré un pesar por unas semanas más. Creo que no es nuevo aguantar el dolor diciendo ‘no pasa nada’ hasta que sigue, y sigue. Y duele en serio.
Creo que es la película de las enfermedades más dolorosas. Con perdón de lo que realmente duele en el cuerpo. Esto va por el alma.
Más de una vez supimos que existía ese tumor. Que dolía una banda. ¿No? Ok, capaz soy el primer pelotudo que va a vivir de ese dolor un rato y experimentar de qué se trata ser un agujero de emociones para tal, tipo montaña rusa. Porque pagué un boleto para entrar, y arrancó como la colorada de Parque de la Costa. Bien arriba, un bajón principal y después a disfrutar. Y lo disfruto una banda. ES todo eso que genera ese paseo.
Al principio es esa alegría y cuidado. Después es confianza. Después de vuelta pensás que todo se puede romper. Volvés, te sacan el arnés. Te anestesias de todo lo anterior. Ya estás jugado, ya lo hiciste. Y todo está re bueno. Y vas a volver a subirte, porque el boleto ya lo pagaste.
Y así me manejo en un loop sexual que no se me había dado antes.
Hermano, tenés 35.
Como dije antes, ya el cuerpo me está tirando señales de cosas que no tengo que hacer. Exponerse a una musa que te tiene según caiga el clima, el día, el trabajo, el ex. Pongo eso en primer plano, porque pensar que tiene que ver con los vicios más primarios, sería egoísta. Vengo buscando que todo lo anterior me produzca algo. Porque como también dije, el cerebro va por ahí. Necesita pelearse consigo constantemente. Con algo. Con todo eso. No sé que le viene pasando. Lo sabía hace un tiempo, pero va por ahí.
Creo que por un rato lo voy a poner a dormir. Y entiendo que el corazón en todo ese daño que recibió, quiere lo mismo. Entienda el que lea: es pegarle a una bolsa de arena con puños de espuma.
Quiero sacar lo mejor de esa reina que con voluntad, deseo y corazón entiendo que pude entender. Ella es una reina. En otra vida realmente hubiese sido reina.
Quiero también que ese mismo corazón que pelea por otra mente, también pelee por mi.